Boletines

Por el bienestar de los mexicanos, trabajemos conjuntamente por los menos favorecidos

Incrementar un peso adicional del IEPS a bebidas saborizadas afectaría a los más pobres. Resultaría en impactos negativos a la cadena de valor de toda la economía nacional en más de 13 mil millones de pesos, incluida la agroindustria, incrementando la pérdida de empleos en la economía en más de 20 mil puestos de trabajo, lo que se traduce en un impacto en el bienestar de millones de familias mexicanas.

No existe evidencia científica que confirme que el incremento de impuestos en las bebidas saborizadas contribuye de forma integral a mejorar los índices de sobrepeso y obesidad.

En ese sentido, compartimos la postura del Presidente Andrés Manuel López Obrador y de diversos legisladores de no considerar el incremento de impuestos en este momento tan complejo para todos los mexicanos.

Es claro y evidente que el IEPS aplicado a bebidas saborizadas es un impuesto a los pobres, el 57% de lo recaudado lo han pagado los mexicanos con menos recursos, esto después de 6 años de múltiples análisis, de escuchar a académicos expertos, de seguimiento a datos oficiales del INEGI y la SHCP, pero sobre todo de observar y entender a los mexicanos.

Es importante resaltar que las bebidas saborizadas tienen una doble tributación ya que además de pagar la cuota del IEPS, pagan también el 16% de Impuesto al Valor Agregado (IVA), sumando así una carga tributaria aproximada del 30%.

Hoy, pagamos una cuota de $1.2616 pesos por litro de bebida saborizada, después de múltiples incrementos por inflación. Apenas en enero 2020 se actualizó 7.8% adicional al 17% ya incrementado en enero 2018.

Reconocemos el origen multifactorial del sobrepeso, la obesidad y otras enfermedades incluido el factor genético. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el principal factor se debe principalmente a que las calorías que consumimos son mayores que las calorías que gastamos a través de actividad física. Las bebidas saborizadas refrescos representan solo 5.8% de las calorías totales que consumimos diariamente los mexicanos.

Como industria, sabemos escuchar y colaborar por lo que, coincidimos y apoyamos la iniciativa del Gobierno que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador en la implementación de programas de dimensión social con el fin de apoyar a las familias más pobres y la necesidad de captación de recursos públicos.

Tal y como anunciamos la semana pasada, la Industria Mexicana de Bebidas está en la mejor disposición de colaborar con autoridades y la sociedad civil, en la integración de soluciones conjuntas que abonen al bienestar de la población mexicana. Por ende, estamos abiertos a trabajar junto con el Gobierno Federal en la construcción de un sistema fiscal progresivo, que incentive a la innovación y evite afectaciones a los sectores desfavorecidos.