Chapa-Cantú J, Flores-Curiel D, Zúñiga Valero L. La industria de las bebidas no alcohólicas en México. Universidad Autónoma de Nuevo León. 2015.

OBJETIVO: Diagnóstico de la situación actual de la industria de bebidas no alcohólicas y su evolución en los últimos años. Medición de los efectos que tuvo el impuesto de un peso por litro a las bebidas azucaradas implementado a inicios de 2014, considerando solo el consumo en el hogar. CONCLUSIONES: La industria de las BNA tiene gran importancia en México. Por una parte, los hogares destinan un parte sustancial (2.7%) de su presupuesto a la compra de BNA. Por otra parte, esta industria se encuentra relacionada con otros sectores de la economía del país. Los hogares tienden a consumir más BNA y refrescos conforme sube su nivel de ingreso. Sin embargo, la participación de las BNA y los refrescos en el gasto total tiende a caer conforme sube el nivel de ingreso de los hogares. La carga del impuesto es más fuerte en los hogares más pobres (que son quienes consumen más en términos relativos). Es decir, los impuestos sobre las BNA y los refrescos son regresivos. El efecto sobre el consumo de refrescos fue no significativo. Estimamos que el impuesto especial a las bebidas saborizadas redujo las ventas de refrescos solamente 3%. Es decir, el consumo medio de refrescos diario por persona cayó en 15 mililitros. Se estima entonces que–en el mejor de los casos–el impuesto redujo las kilocalorías provenientes de refrescos en 6 kilocalorías, es decir, 0.21% de la ingesta promedio total. En otras palabras, más que reducir el consumo de refrescos y combatir la obesidad, el impuesto a los refrescos permitió incrementar la recaudación en forma importante. Disponible en: http://www.economia.uanl.mx/centro-de-investigaciones-economicas/consultori-a.html

Romero-Tellaeche J, Caldiño-García E, Minor-Campa E, Romero-Hernández C. Estudio de los efectos sobre el bienestar de la política de impuestos sobre alimentos y bebidas con alto contenido calórico. Del Gasto y la Demanda de Refrescos de los Hogares 2012-2014. Reporte de Resultados. Noviembre de 2015.

OBJETIVO: Determinar si existe un cambio en los patrones de consumo de refrescos que pudiera estar asociado al incremento de precios, derivado de la entrada en vigor del nuevo impuesto a las bebidas azucaradas en 2014. Medir la magnitud del cambio en el bienestar del consumidor como la disminución del ingreso que el consumidor habría aceptado, con los precios de 2013, como equivalente al impacto del impuesto a los refrescos en 2014 y realizar estimaciones de la magnitud del cambio de bienestar de los consumidores debido a la variación de los precios de los 9 productos del grupo de alimentos y bebidas. CONCLUSIONES: Medir la afectación de los ingresos del consumidor es una buena medida para considerar el efecto conjunto de todos estos factores y determinar el costo de la política de impuestos para los consumidores. En 2014, los consumidores pudieron comprar un 3% menos de alimentos y bebidas que en 2013. La afectación el ingreso dedicado a alimentos y bebidas de los consumidores provocada por el IEPS se manifestó en proporciones mayores en los sectores de menores ingresos, el IEPS a refrescos fue equivalente al 66% de la pérdida de su capacidad de compra de alimentos y bebidas en el año 2014. Entre 2012 y 2014, el consumo promedio per cápita de refrescos disminuyó 5.4 mililitros al día. Disponible en: http://difusion.colmex.mx/images/PDF/refrescos2.pdf

Aguilar A, Gutiérrez E, Seira E. Taxing Calories in Mexico. Instituto Tecnológico Autónomo de México. 2015.

OBJETIVO: Análisis de una base de datos de alrededor de 8 mil hogares, incluyendo información detallada de sus compras de productos a nivel de código de barras para estimar el impacto de la introducción de una serie de impuestos sobre las bebidas azucaradas y otros productos con alta densidad calórica en México. CONCLUSIONES: La introducción de los impuestos especiales tuvo como efecto una reducción de entre 6 y 10 calorías diarias, cantidad que al compararse con los datos de la FAO que indican que el mexicano promedio ingiere 3,024 calorías diarias, indican que hubo una reducción de entre 0.19% y 0.33% en el consumo calórico. La implementación del impuesto generó un efecto sustitución, en el que los consumidores migraron a otros productos de menor precio o de contenido calórico similar, condición que explica por qué el consumo calórico total de los hogares no ha cambiado significativamente. Los resultados también muestran que los hogares de bajos recursos destinan un porcentaje mayor de sus ingresos al pago de estos impuestos. Por ejemplo, el gasto en bebidas gravadas representa el 6.6% del gasto en los hogares de bajos recursos. Disponible en: http://cie.itam.mx/sites/default/files/cie/15-04.pdf

The Center for Consumer Freedom. The Case Against Regulating or Taxing Soda. 2013.

RESUMEN No existe evidencia científica convincente de que el impuesto a las bebidas azucaradas reduzca significativamente la masa corporal o la prevalencia de obesidad en la población. La evidencia que marca a las bebidas azucaradas (las cuales proveen únicamente 7% de la ingesta calórica diaria) como principal causa de la obesidad es débil. Dos tercios de los americanos niegan este incremento al impuesto. La complejidad del problema de la obesidad demanda soluciones públicas probadas y comprensibles, no soluciones dudosas y discriminatorias.   VER DOCUMENTO  

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