O'connor TM, Yang SJ, Nicklas TA. Beverage Intake Among Preschool Children and Its Effect on Weight Status. American Academy of Pediatrics. 2012: e1010-e1018.

RESUMEN El objetivo es evaluar la ingesta de bebidas en los niños de preescolar que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 1999-2002 e investigar la asociación entre los tipos y cantidades de bebidas consumidas y el estatus del peso en los niños de esta edad. CONCLUSIONES En promedio, los niños en etapa preescolar beben menos leche que las recomendaciones de las Guías Alimentarias para Americanos del 2005, que es de 16 oz/día. Sólo 8.6% beben leche baja en grasa, como es recomendado para los niños mayores de 2 años. En promedio, los niños en etapa preescolar beben menos de 6 oz/día de 100% jugo de frutas. El incremento en el consumo de bebidas se asoció con un incremento en la energía total ingerida de los niños pero no en el IMC.   VER DOCUMENTO

O’connor TM, Yang SJ, Nicklas TA. Beverage Intake Among Preschool Children and Its Effect on Weight Status. American Academy of Pediatrics. 2012: e1010-e1018.

RESUMEN El objetivo es evaluar la ingesta de bebidas en los niños de preescolar que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 1999-2002 e investigar la asociación entre los tipos y cantidades de bebidas consumidas y el estatus del peso en los niños de esta edad. CONCLUSIONES En promedio, los niños en etapa preescolar beben menos leche que las recomendaciones de las Guías Alimentarias para Americanos del 2005, que es de 16 oz/día. Sólo 8.6% beben leche baja en grasa, como es recomendado para los niños mayores de 2 años. En promedio, los niños en etapa preescolar beben menos de 6 oz/día de 100% jugo de frutas. El incremento en el consumo de bebidas se asoció con un incremento en la energía total ingerida de los niños pero no en el IMC.   VER DOCUMENTO

Newby PK, Peterson KE, Berkey CS. Beverage Consumption is not Associated with Changes in Weight and Body Mass Index among Low-income Preschool Children in North Dakote. J Am Diet Asoc. 2004;104:1086-1094.

RESUMEN El objetivo es examinar prospectivamente la asociación entre el consumo de bebidas (jugo de frutas, bebidas de frutas, leche, refrescos normales y dietéticos), y los cambios en el peso y en el IMC en niños en etapa preescolares de bajos ingresos. CONCLUSIONES No se encontró ninguna relación entre el consumo de bebidas y cambios en el peso o IMC en esta población de niños preescolares de bajos ingresos del Norte de Dakota. El consumo de leche fue asociado con la mayor ingesta energética diaria proveniente de bebidas, pero esto no resultó en ganancia de peso.   VER DOCUMENTO

Fitch C, Keim KS. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics: Use of Nutritive and Nonnutritive Sweeteners. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics. 2012; 112(5): 739-758.

RESUMEN Es la posición de la Academia de Nutrición y Dietética que los consumidores puedan elegir entre los edulcorantes calóricos y no calóricos, siempre y cuando se consuman dentro de un plan de alimentación guiado por las recomendaciones nutricionales actuales, tales como las guías para americanos y la Ingesta Diaria Recomendada, así como las metas de salud individuales y sus preferencias personales.   VER DOCUMENTO

White J. Straight talk about high-fructose corn syrup: what it is and what it ain´t. The American Journal of Clinical Nutrition. 2008; 88:1716S-21S.

RESUMEN Se revisa la historia, composición, disponibilidad y características del jarabe de maíz de alta fructosa, para aclarar malentendidos comunes que han sido fuente de confusión entre los profesionales de la salud y el público en general. Más particularmente, se evalúa la fuerza de las hipótesis populares del jarabe de maíz de alta fructosa como único responsable de la obesidad. CONCLUSIONES La hipótesis de obesidad por jarabe de maíz de alta fructosa no está apoyada en Estados Unidos ni en otro país del mundo.   VER DOCUMENTO

White JS, Hobbs LJ, Fernandez S. Fructose content and composition of commercial HFCS-sweetened carbonated beverages. International Journalof Obesity. 2014:1-7.

RESUMEN Se pone a prueba la hipótesis de que el jarabe de maíz de alta fructosa usado en bebidas carbonatadas comerciales concuerda con los porcentajes de fructosa más comunes y las especificaciones técnicas de la industria, y cumple con las regulaciones del etiquetado de bebidas y los estándares del Códex de químicos alimentarios. CONCLUSIONES Este estudio confirma que la hipótesis sobre la fructosa como un porcentaje del total de azúcares está en cercano acuerdo a lo publicado en las especificaciones técnicas de la industria, valores literarios publicados y requerimientos y estándares del gobierno. Además, el contenido total de azúcares de las bebidas comerciales es consistente con las prácticas comunes de la industria para los productos enlatados o embotellados y cumplen con los requerimientos federales de Estados Unidos para las etiquetas nutrimentales.   VER DOCUMENTO

Rippe J. The Metabolic and Endocrine Response and Health Implications of Consuming Sugar-Sweetened Beverages: Findings From Recent Randomized Controlled Trials. American Society for Nutrition, Adv Nutr. 2013; 4: 677-686.

RESUMEN Esta revisión compara los resultados de un estudio ensayo controlado aleatorizado concluido recientemente relacionado con la fructosa, jarabe de maíz de alta fructosa y sacarosa. CONCLUSIONES Se concluye que se debe tener gran precaución al sugerir que estos azúcares provocan efectos adversos en la salud en la forma y cantidad normales que se consumen en la dieta humana, por que los ensayos controlados aleatorizados no apoyan las consecuencias adversas en salud de estos azúcares a éstas dosis.   VER DOCUMENTO

Reid M, Hammersley R, Hill AJ, Skidmore P. Long-term dietary compensation for added sugar: effects of supplementary sucrose drinks over a 4-week period. British Journal of Nutrition. 2007; 97:193-203.

RESUMEN El presente estudio compara los efectos de tomar bebidas saborizadas añadidas a la dieta por 4 semanas en la ingesta dietética, estado de ánimo e IMC en mujeres con peso normal (n=133). CONCLUSIONES A la cuarta semana, los suplementos con sacarosa redujeron significativamente la ingesta total de hidratos de carbono, grasa y proteína comparados con los suplementos con edulcorantes. En promedio la ingesta energética diaria incrementó por debajo de las 239 Kcal comparado con la ingesta energética del inicio y fue asociada con una tendencia no significativa de ganar peso a aquellas que consumían suplemento de sacarosa. No hubo efectos en el apetito o el estado de ánimo. Las expectativas afectaron el estado de ánimo sólo la primera semana. Se concluye que la sacarosa sacia, en lugar de estimular, el apetito o mal estado de ánimo en sujetos con peso normal.   VER DOCUMENTO

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